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Las fases del proceso de duelo


Fases del proceso de duelo
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Las fases del proceso de duelo

  • Fecha28 noviembre, 2017

Todos somos más o menos conscientes de que la muerte forma parte de la vida. Pero también es verdad que la gran mayoría no estamos preparados para ese momento en que nos arrebata a un ser querido. Es en ese momento cuando entramos en el proceso de duelo, que consta de varias fases.

Negación, o estupor: cuando se nos va alguien, solemos entrar en un estado de desconcierto, porque realmente no somos muy conscientes de lo que acaba de pasar. Esta fase se caracteriza por la aparición de conductas automáticas, así como por la incapacidad de aceptar la realidad. La persona afectada suele aparentar ante los demás que nada ha ocurrido. En otras ocasiones se paraliza y permanece inmóvil- Esa fase puede durar horas, o incluso varios días.
Rabia, ira: una vez hemos asimilado el trance, reaccionamos con rabia y con ira. Nos sentimos enfadados con la vida, el mundo. A veces incluso buscamos responsables específicos de la pérdida que nos aflige. El desamparo se adueña de nosotros, y a veces suele ir acompañado de problemas de sueño, o pérdida de apetito.
Desorganización, desesperanza: poco a poco la persona se da cuenta de que eses ser querido nunca volverá, pese a que en ocasiones -sobre todo en momentos de somnolencia o relajación- suelen sentir su presencia. Es una etapa en la que es común sentir una cierta desorganización ante la ausencia de ese ser añorado. La apatía y la tristeza nos invade. Del mismo modo, hay personas que sienten la necesidad de dar un giro radical en su vida, o en sus relaciones tanto sociales como familiares.
Depresión: el desánimo nos ha atrapado por completo. La tristeza por la pérdida del ser querido nos arrebata las ganas de vivir. La aparición y sucesión de episodios depresivos ha de ser tratada por un especialista.
Aceptación y reorganización: hay personas a las que les cuesta llegar a esta fase, porque se resignan a vivir con la pérdida, pero no la aceptan. Sin embargo, lo normal es que progresivamente vayamos afrontando la nueva situación y reorganicemos nuestra vida. Es frecuente sentir que durante este tiempo estamos recorriendo una y otra vez todas las fases del duelo. Pero lo cierto es que poco a poco nos adaptamos con más serenidad a la dura realidad. Incluso el recuerdo de nuestro ser querido comienza a transformarse en una emoción reparadora.

El final del proceso de duelo depende de cada persona. Pero el momento verdadero suele llegar cuando somos capaces de mirar hacia atrás y recordar, sin que nos duela, al ser que hemos perdido y todo lo que con él hemos compartido.

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